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En las últimas décadas, la producción mundial de alimentos ha experimentado avances significativos gracias a la innovación tecnológica, el desarrollo agrícola y una mayor conciencia sobre la nutrición, etc. Cada vez más personas tienen acceso a una variedad de alimentos que permiten una alimentación balanceada y saludable, y se han fortalecido los esfuerzos globales por lograr sistemas alimentarios sostenibles e inclusivos.
Sin embargo, para ciertos sectores el acceso a una alimentación adecuada no es nada sencillo. Según Naciones Unidas en 2024, entre 638 y 720 millones de personas enfrentaron hambre. Datos que impactan si se relacionan con el desperdicio alimentario, que en 2022 alcanzó los 1050 millones de toneladas de alimentos (UNEP).
Además de una cuestión ética, este problema va más allá. Se trata de una cuestión ambiental, económica y social. Revertirlo es posible y es una meta al alcance de cualquiera siguiendo una serie de consejos:
Planifica la compra: Tener claro un menú semanal te ayuda a definir qué necesitas comprar en el supermercado. Una excelente forma de adquirir solo lo necesario que con Caprabo se vuelve sencilla gracias a sus consejos de cómo organizar tus comidas de forma saludable.



Conservar bien los alimentos: Especial ojo con frutas, productos cárnicos, etc. Asegurarse de que estén en el lugar correcto y a la temperatura correcta para que no pierdan propiedades.

Gestos simples y acciones cotidianas que, sumadas, no sólo reduce el desperdicio alimentario, sino que también puede reducir el gasto familiar.
Conscientes de este problema Caprabo, con su Programa de Microdonaciones, se suma a esta labor. Una iniciativa solidaria que redistribuye aquellos alimentos en buen estado que no llegan a venderse. Una conexión entre supermercados y personas que ya han donado alimentos a más de 1100 hogares en un año.
Gracias a la colaboración con más de 200 entidades ya se han donado más de 7 millones de comidas a los Bancos de Alimentos. Desde alimentos refrigerados y no refrigerados, controlando la fecha de caducidad y asegurando una entrega eficaz para que su consumo pueda ser inmediato. La cifra de beneficiarios sigue en ascenso.
Caprabo demuestra que el compromiso social no es solo un valor, sino una práctica constante. A través de iniciativas como el Programa de Microdonaciones, contribuye activamente a reducir el desperdicio alimentario y apoyar a quienes más lo necesitan. Una labor silenciosa, pero esencial.

